Esta historia ocurrió en una sesión de la Academia de las Ciencias rusa. El agrónomo Denisovich Lysenko(1898-1976), fundador del llamado Darwinismo creativo, daba una conferencia sobre la herencia de los rasgos adquiridos. Al concluir, el físico Lev Landau le preguntó: "¿Así pues, usted argumenta que si cortamos una oreja a una vaca, a su descendencia, y así sucesivamente, tarde o temprano nacerán vacas desorejadas?" ,
"sí ,es correcto"
"Entonces, señor Lysenko, ¿cómo me explica que sigan naciendo vírgenes?".